EPIGENÉTICA Y ALIMENTACIÓN

La epigenética es una rama de la biología que nace para dar repuesta a observaciones que no pueden ser explicadas por los principios genéticos tradicionales; es decir, constituye un puente entre las influencias genéticas y las ambientales. Ahora bien, uno de los factores ambientales que afecta directamente al ser humano es su alimentación. Los alimentos que consumimos durante nuestra vida, marcan de una u otra manera nuestro “destino”. Lo que comemos define lo que finalmente somos y tal vez lo que serán nuestros descendientes. Por ello, debemos seleccionar los alimentos en virtud de sus características y cualidades para luchar contra determinados problemas de salud (que van desde el cáncer hasta la esquizofrenia) y evitar marcas epigenéticas no deseadas. 

El establecimiento de las marcas epigenéticas durante el desarrollo está influenciado por la dieta, principalmente por medio de nutrientes donantes de grupos metilo que luego son donados al ADN a través de la vía del folato y la metionina. Los cambios en la metilación del ADN pueden ocurrir como resultado de los bajos niveles de folato, metionina o selenio, provocando serias consecuencias clínicas como: defectos en la formación del tubo neural, predisposición a contraer algún tipo de cáncer o a padecer arteriosclerosis.

El epigenoma parece ser más vulnerable a factores ambientales durante la embriogénesis, debido a que la síntesis de ADN es muy alta en aquella etapa del desarrollo. Es así como en los últimos años, se ha demostrado que desórdenes comunes como la obesidad, la diabetes mellitus tipo II (DMT2), la hipertensión, el asma y la esquizofrenia tienen su origen en la nutrición alterada durante la gestación y la lactancia.

Las sustancias donantes de grupos metilo son nutrientes esenciales, por tanto, pequeños cambios en la alimentación materna durante la gestación pueden alterar de manera notable la expresión de genes por alteración de sus marcas epigenéticas y dar lugar a variables fenotípicas muy amplias en su descendencia. Exposiciones prolongadas a dietas que influencian la remodelación de la cromatina y la metilación de ADN, pueden inducir cambios epigenéticos permanentes en el genoma. Estos cambios podrían explicar por qué ciertos individuos pueden controlar más fácilmente los síntomas de algunas enfermedades crónicas cambiando su estilo de vida, mientras que otros tienen más dificultades o no pueden hacerlo. Los oligoelementos esenciales cuya deficiencia o exceso puede perturbar los procesos epigenéticos son: selenio, zinc, arsénico, níquel o hierro. También intervienen nutrientes esenciales como la vitamina C y la niacina (un precursor de NAD+), mientras que el arsénico y alcohol disminuyen el nivel de donantes metilo. La ingesta de algunos nutrientes puede afectar al estado de metilación del ADN.

La alimentación y los factores ambientales pueden tener importancia en el mantenimiento de las modificaciones epigenéticas a lo largo de la vida.

Cuéntame….. ¿Sabías que los alimentos que ingerimos tienen un impacto en nuestro ADN?

Te leo en los comentarios. 

 Fuente:

  • Marti, A y Moleres, A. 2008. Influencia del ambiente y la alimentación en la programación epigenética de la obesidad. https://hdl.handle.net/10171/21709.
  • Hidalgo, M. 2018. Epigenética (Re) pensar el aprendizaje y educación.
  • Lynch, B. 2018. Dirty genes.

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